El Dinero Hace que el Mundo Gire a su Alrededor

Entrevista con Bárbara Garson

Por Jane Slaughter

Por el número de veces al día que los noticieros nos dan a conocer noticias sobre el NASDAQ y el Dow Jones, uno pensaría que todos tenemos interés de consumo para seguir minuto a minuto cómo van nuestras inversiones. La verdad es que menos de la mitad de los ciudadanos americanos tenemos algo que ver con Wall Street, así sea que pertenezcamos a un fondo de pensiones que tenga inversiones en acciones.

No obstante, lo que haga Alan Greenspan y los financieros nos afectan a todos. La autora Bárbara Garson, quien se hizo famosa en los años 60 como autora de la obra anti-bélica "McBird!" decidió "incursionar más allá de la habladuría global" y averiguar cómo actúan sobre la gente común los rápidos y masivos flujos de dinero alrededor del mundo. Los resultados se encuentran en "Money Makes the World Go Around: One Investor Tracks Her Cash Through the Global Economy, from Brooklyn to Bangkok and Back" (El Dinero Hace que el Mundo Gire a su Alrededor: Una Inversionista Rastrea su Dinero a través de la Economía Global, desde Brooklyn hasta Bangkok Ida y Vuelta) (The Penguin Group, 2001).

Garson es la persona perfecta para intentar tal proyecto: Es radical, es graciosa y toma a cada persona que conoce, desde los comerciantes de Wall Street hasta las abuelas de Singapur, por lo que revela su cara. "Todos los que conocí, eran sorprendentes", dice ella, "pero ninguno era exótico". Garson escribió dos libros importantes en relación con su trabajo, "All the Livelong Day" en 1975 y "The Electronic Sweatshop" en 1988.

Garson nos hace un recorrido de su propio proceso de aprendizaje cara a cara sobre las crisis monetarias, los Eurodólares, la deuda del Tercer Mundo, y el Fondo Monetario Internacional. Su método consistió en depositar el anticipo que le dio el editor sobre su libro en (a) un banco local y (b) un fondo mutuo, y luego hacer el seguimiento de su dinero a medida que éste hace su vuelo por el mundo. Este dinero ayuda a construir una refinería en Tailandia, financia un craqueador catalítico en Singapur, y es parte del rompimiento de la cadena "Chainsaw Al Dunlap’s" que arruinó a Sunbeam Corporation en los Estados Unidos.

Aunque ella misma se ha hecho una experta en dinero, Garson ha resistido su fascinación hacia éste en su propia vida. Trabaja cuando necesita y simplemente vive.

T.W.: Descríbanos el proyecto que estableció para usted misma.

BG: Cuando estaba joven, "un mundo" era una frase que significaba hermandad, paz, Esperanto y las Naciones Unidas, Eleanor Roosevelt. Era una visión en la que trabajábamos para hacer mejor el mundo, y se creaba la unidad moviéndose en dirección a la igualdad, elevando a cada uno.

De pronto, doy una mirada 25 años más tarde, y en cambio de "un mundo" la frase se convirtió en "una villa global". ¿Y qué quiere decir esto? Villa global aparentemente significa la banca electrónica y CNN, y en cuanto a hacer un mundo bueno, eso es sólo un anatema; es lo que no debes hacer. Villa global significa pista rápida de información que lleva flujos de capital imparables, y si usted trata de interferir con ello, será desastroso. Usted debe sólo dejar que el dinero haga lo que quiera hacer.

En otras palabras, la peor gente actuando con sus peores motivos de alguna manera trae algo bueno. De todas formas, "bueno" es una palabra que usted no querrá usar porque esto hará desacelerar las cosas. Una Eleanor Roosevelt podría parar todo este progreso.

Así que decidí dar una mirada a esta villa global y los mecanismos de cómo el dinero iba realmente a unificar este planeta. Decidí hacer el seguimiento a dos inversiones típicas: dinero en el banco y dinero en un fondo mutuo. Conseguí un anticipo del libro y puse la primera mitad en un banco muy querido, el más amable que pude encontrar, porque tenía estos prejuicios y quería contrarrestarlos.

T.W.: Siempre la he considerado a usted como una persona que ha decidido no preocuparse por el dinero y tener un estilo de vida razonablemente tranquilo. Ciertamente usted no era inversionista.

BG: Mi madre dice lo mismo. Se la pasa preguntándome, "Tú? ¿Qué sabes tú acerca del dinero?". Yo tenía este anticipo de $65,000 del libro y pensé que eso era muy bueno. Pero a medida que el libro avanzaba y avanzaba, y me tomó por último cinco años, cada año mi madre, que es contadora, me decía "Bueno, vamos a ver cuánto es lo que estás ganando ahora, $19,000 al año? Estando ya en el quinto año, cuánto es entonces ahora, $13,000 por año?"

TW: Qué pasó con el dinero que usted invirtió en el banco amable del pequeño pueblo?

BG: Pensé que ellos lo necesitaban, que ellos lo querían, que me darían alguna clase de servicio, y lo primero que aprendí, es que este banco no tenía nada que hacer con mi dinero. Eso es porque quien quiera que tenga mi dinero tiene que recibir algo a cambio de este. Ellos podrían encontrar algo rentable para invertir, tal como una fábrica. Pero cuando usted entra a lo que se denomina una "economía madura", como el pequeño pueblo de Millbrook, N. Y., los edificios ya estaban construidos. No es que todos los edificios que se necesitaban estuviesen construidos y que todo las casas de todo el mundo fueran buenas, sino que quien podía asumir una hipoteca ya la tenía. Así que el dinero se vuelve una papa caliente. No había nada para que ese banco hiciera con mi dinero, salvo pasarlo a su banco corresponsal, que es el Chase.

Ahora el Chase tenía el mismo problema. La necesidad de producir un retorno significa que ese dinero tiene que ir a algún lado, y es ese "tener que" lo que ha creado la economía global total. En otras palabras, acostumbraban a expedir leyes y restricciones de cómo podía moverse el dinero en el exterior, leyes en este país y leyes de otros países que lo mantenían fuera. Entonces llegó un momento en que la inversión en este país no era tan rentable. Todas las fábricas luego de la Segunda Guerra Mundial habían sido reconstruidas y a los trabajadores no se les pagaba lo suficiente para comprar todo lo que podía hacerse. Pero el dinero tenía que ir a alguna parte donde éste produjera un rendimiento, y fue así que ese dinero creó la así llamada economía global.

TW: Una de las personas que me gustó más en el libro es el pescador que para de pescar cuando tiene suficiente. ¿Por qué es que no hay algo que sea "suficiente"?

BG: Digamos que usted hace una inversión exitosa. ¿Qué le da a Ud.? Más dinero. Usted tiene que hacer algo con ese dinero. El dinero no puede parar, no puede sólo quedarse en el banco, si usted es un banco, porque eso realmente le cuesta a usted dinero.

Una de las cosas en que mi dinero se invirtió fue en una importadora de mariscos en Brooklyn. Esta tenía una línea de crédito de $3 millones con el Chase, una suma que comenzó a parecerme pequeñita a medida que proseguía mis estudios. Esta compañía estaba importando camarón tigre.

Fui a Malasia a ver mis criaderos de camarones y hablé con la gente que estaba enviando estos camarones a los Estados Unidos y vi lo que estaban haciendo con las ganancias, que era organizar cultivos de medusas — y esta era la parte más progresista y útil de todo lo que pasaba con mi dinero. Pero déjeme contarle sobre los criaderos de camarón. Yo pensaba que un criadero de camarones era algo así que estaba bajo el agua, una escena tipo Jacques Cousteau, con gente haciendo burbujas, cogiendo los camarones y poniéndolos en canastillas. Pero de hecho, los criaderos de camarón son grandes fosos que se extienden a lo largo de la costa. El agua de mar entra y los desechos del camarón regresan al agua. Los inmigrantes ilegales indonesios que trabajaban en mis criaderos de camarón remaban en los fosos colocando la comida para que estuviera distribuida uniformemente, de manera que los camarones no tuvieran que nadar y tuvieran un tamaño uniforme, como de la clase que uno consiguen en paquetes, 25 a 30 por libra. Para hacer esto, ellos arrancaban los manglares de las costas tropicales. Debido a la enorme densidad de estos y a los químicos que ellos usaban, se estaban contaminando a sí mismos, así que en tres años habían tenido que mudarse un poco más arriba de la costa. Y de hecho la costa entera había sido gastada y ellos se habían mudado a otros países.

Ahora, la contaminación también ocasionó que los peces locales se movieran más allá al océano, de manera que los pescadores costeros que habían estado remando para pescar ya no podían encontrar peces cerca de la costa. Tuvieron que dejar el negocio o atarse a sí mismos a la economía global, en el sentido que ellos ahora tenían que conseguir un motor para sus botes.

Una vez que se tenía motor, tenían que pagar la deuda adquirida por la compra del mismo. O si se iba a trabajar a una fábrica en vez de pescar, de cualquier forma, tenía que mantenerse haciéndolo. Y la cosa más subversiva que escuché en todos mis viajes fue cuando un pescador me dijo que lo que le había gustado anteriormente, antes de los criaderos de camarones, es que uno paraba la labor cuando tenía suficiente. Usted hacía lo del día cuando ya tenía suficiente. No era una vida fácil, pero paraba cuando tenía lo suficiente. Era la cosa más subversiva que había escuchado, porque si mucha gente paraba cuando tenían suficiente…

Mi dinero no podía parar — éste daba respaldo, para hablar así. La gente que lo tenía debía producir rendimientos para otras personas.

Pero un criadero de camarón, no obstante lo terrible que suena, es económicamente productivo comparado con sólo comprar y vender acciones en algo, lo cual es un esquema de pirámide que tiene que terminar en una quiebra.

TW: Los medios de comunicación muestran a los inversionistas como tomadores de riesgos, a veces empresarios, fuertes trabajadores. Estos son los que mueven y sacuden con dinamismo nuestra economía. Pero no está la inversión literalmente haciendo dinero del trabajo de otros? Cuando usted posee acciones, no está usted tomando las ganancias que alguien más, como un trabajador, ha creado?

BG: La palabra inversión es un término que tiene una acepción muy amplia. Puede significar que no estoy haciendo el trabajo físico sino que tomo un riesgo al dejar que mi dinero sea usado para construir algo nuevo, y no sé si ese proyecto será rentable o no. De manera que puede conllevar riesgo y puede conllevar, si no trabajo, sí un compromiso de algo suyo que usted no tiene de vuelta si éste no trabaja.

Pero lo que he descubierto de esta fase del capital que estaba vigilando es que los inversionistas no estaban colocando su dinero, en su mayor parte, en algo nuevo. No estaban construyendo nada. Estaban comprando acciones de cosas que ya existían. El esquema de la pirámide era que si ellos podían obtener que alguien más comprara acciones, entonces el valor subiría. Y no estaban tomando riesgos, porque estaban utilizando al gobierno para asegurarse que cualquier riesgo que tomaran estuviera amparado.

Usted tiene que entender que cuando compra una acción, usted no está pagando dinero a una compañía. Usted no le está dando dinero con el cual ésta pueda emplear gente. No, usted está comprando una acción a algún otro accionista. Ellos le vendieron a usted esta acción porque pensaban que podían darle un uso más rentable al dinero. ¿Qué están haciendo ellos con el dinero? Si fueran gente pobre, deberían comprar algo con éste. Pero para la mayoría, ellos no lo hacen. Ellos van a comprar más acciones con éste. Van a subastar el precio de aquellas otras acciones, y usted está subastando el precio de la acción que compró.

Puede parecer que usted tiene más y más dinero —el valor sube todos los días- pero en realidad usted sólo tiene de base la pequeña fábrica que usted espera que haga dinero suficiente en el futuro para pagarle a los accionistas.

A medida que sube el precio de las acciones más y más, de pronto alguien se da cuenta que, vamos, la última persona que usted podía involucrar en esto ya lo está. Alguien es el último en entrar, y éste no puede encontrar a alguien que le compre sus acciones. Y entonces viene la quiebra.

Por eso es que Wall Street quiere privatizar la Seguridad Social —oh, un racimo de oportunidades para comprar nuestras acciones para que no seamos las últimas personas en entrar. Usted se condena si lo hace y también si no entra en este sistema. Sólo le describo qué tan peligrosos eran mis cultivos de camarones, pero el dinero que fue a parar donde ellos por lo menos estaba produciendo cultivos de camarones. Es igualmente catastrófico cuando el dinero va donde no produce nada.

TW: O quizás para destruir realmente cosas. En su libro usted hablaba del super exitoso inversionista Michael Price y su filosofía de "abrir el valor".

BG: Michael Price se paraba en estas asambleas de accionistas y decía "Yo poseo el 5 por ciento de las acciones del Chase", o "Yo poseo el 22 por ciento de las acciones de Sunbeam. Vamos a abrir el valor". Michael Price no era caprichoso. Estudiaba qué activos tenía una compañía. Digamos que poseían una fábrica y que la fábrica tenía mucho dinero en sus arcas para reinvertir. Así que una vez que él poseía las acciones de la compañía él podía forzar a los ejecutivos a abrir la caja fuerte y que le dieran dinero. Esto es "abrir el valor".

Ahora, puede que no haya dinero en la caja fuerte, porque raramente lo hay. Lo más probable es que Michael Price diga, "El valor total de sus fábricas si se vendieran separadamente es tal y tal. Voy a hacer que ustedes vendan las fábricas. No me importa si la compañía no sigue existiendo. El dinero me será devuelto y mis inversionistas obtendrán una ganancia".

TW: Pasa sin decir que a él no le importa lo que le suceda a la gente que trabaja en las fábricas.

BG: Oh, olvídese de eso. ¡Olvídese! Si se preocupan, puede ser por los accionistas que han entrado de último, para que puedan salirse a tiempo, pero los trabajadores — eso no hace parte de la consideración.

TW: Pero Michael Price ya era ridículamente rico.

BG: Oh, eso es un juego. A ese nivel, usted hace puntos y usted gana. Otras personas entraron con 18 por ciento y usted entró en un 20 por ciento. Yo no objeto eso, salvo que su juego tiene mucho que hacer con nosotros.

TW: Ud. escribió sobre la participación del dinero en la "quiebra Asiática".

BG: Este dinero se hallaba construyendo una nueva refinería en Tailandia de $1.9 millones, en la misma parte del mundo que mis cultivos de camarones. No fue coincidencia, porque fue en la época que el dinero estaba vertiendo en el Sureste de Asia. Cuando llegué a Tailandia había 9,500 personas acampadas alrededor de mi refinería trabajando en su construcción. Yo hablé con algunas de ellas, con el Presidente Ejecutivo e hice amistad con una vendedora callejera frente a la refinería, una mujer fabulosamente interesante que yo llamo "Squirrel". Ella y otra mujer estaban ahorrando para montar un puesto permanente en un mercado, que ciertamente iba a ser un progreso para ellas. Ellas se habían trasladado del campo a allí y no estaban tristes. Una de ellas lo expresó en forma muy forzada. Por algún tiempo ella trabajó en lo que usted y yo llamaríamos un taller de tejidos. Y ella decía que sentándose frente a la máquina de coser, sin importar por cuanto tiempo, no le molestaba cuando se ponía a pensar en el tiempo que tenía que permanecer antes en los arrozales con sanguijuelas en las piernas.

En esa etapa todo el mundo parecía estar avanzando y era muy emocionante que ellas dos estuviesen ahorrando juntas para comprar un puesto en el mercado. Eran como madre e hija. Yo pude apartarme mucho involucrándome en historias familiares — pero no es una distracción de mi objetivo, porque estos son los tipos de oportunidades que mi dinero estaba produciendo.

TW: Ayudó a crear el taller de tejidos al que la familia de Squirrel pudo enviarla a ella, lo cual creó en ella el deseo de no volver nunca de nuevo a los arrozales, y en cambio ser una persona de la urbe y ser parte de la economía global.

BG: Así que estas vendedoras estaban ahora vendiendo comida frente a mi refinería para estos 9,500 trabajadores. En ese punto, el capital global parecía como lo que toda la gente que lo está solicitando decía que es. Todos estaban avanzando. Yo pude ver en mi refinería que la gente del campo se convertía en soldadores y que los soldadores se convertían en supervisores y que los supervisores se convertían en contratistas y que los contratistas se volvían banqueros que éstas dos vendedoras callejeras se iban a convertir en empresarias de su propio pequeño negocio. Lo llamaba pequeño negocio, pero para ellas era un restaurante. Luego de pronto, a través de algo que usted entenderá si lee mi libro, produjo un ataque de la divisa, el Thai bhat se valorizó un cincuenta por ciento más sobre el valor anterior, en relación con el dólar. Ahora, si usted recuerda, hablamos al principio sobre el hecho que el comienzo de la economía global vino con los bancos en Estados Unidos reclamando el derecho de invertir en el exterior. Antes de los años 70, la mayoría de los países tenían algo llamado leyes de control del capital. Nosotros también. Una ley muy común era que un país como Tailandia le diría a sus propios bancos, ustedes no pueden prestar más de un cierto porcentaje del dinero en una moneda extranjera. El gobierno de Estados Unidos era muy influyente al hacer que otros gobiernos acabaran estas reglas acerca de los controles del capital, así que ahora todas estas reglas están derogadas.

Luego del ataque de divisas, de pronto su moneda valía la mitad por encima, y ellos tenían que pagar sus préstamos en dólares. Así la gente en Tailandia que pidió prestado de mi banco en los Estados Unidos realmente no podía pagar la deuda. El solo Chase tenía cerca de $50 billones en peligro en Tailandia en ese momento. Así aun cuando estos eran préstamos privados a bancos privados o compañías privadas en Tailandia, el gobierno de Estados Unidos va con los bancos y les dicen al gobierno Thai: "Ustedes van a sumir o asegurar esa deuda. Ustedes pueden tratar de obtener que los bancos la paguen, pero cualquiera que no pueda pagarse, ustedes, el gobierno Thai van a garantizarlo".

Ahora volvamos a mis vendedoras callejeras. Tailandia es un país que exporta arroz y además se alimenta muy bien con arroz. Era rica en arroz. Ahora, los bancos de Estados Unidos le están diciendo al Gobierno Thai, "Nosotros no vamos a perder ningún dinero en nuestros préstamos. Ustedes tienen que aparecer con dólares para pagarnos". ¿Cómo van a hacer ellos para conseguir los dólares? Consiguen los dólares exportando algo del país y vendiéndolo en dólares.

Así que una de las cosas que el gobierno Thai hace es manipular para doblar el precio del arroz. Y luego la mayoría del arroz que producen es exportado y ellos consiguen dólares.

Luego si mi vendedora callejera quiere mantenerse en el negocio —digamos que ella encuentra una fábrica que está aún operando y va y se para frente a la misma y vende un plato a base de arroz- ella le está vendiendo a la gente que escasamente tiene algún dinero ahora y ella tiene que absorber más de ese costo. Ella simplemente se vuelve más pobre.

El FMI (Fondo Monetario Internacional) estuvo realmente preocupado por un tiempo. Ellos estaban pensando en poner algunas luces de tráfico, algunos controles al capital. Pero cuando terminó la quiebra y ninguno de los bancos había perdido dinero alguno, ni un centavo, dejaron de pensar sobre estas luces de tráfico. Los banqueros y el gobierno de Estados Unidos y el FMI se felicitan ellos mismos y dicen, "Salimos de esta. Prevenimos una crisis".

Ellos previnieron una crisis, pero de la gente a la que volví en Tailandia, nadie está trabajando en la misma ocupación ni viviendo en el mismo lugar. La vendedora callejera, Squirrel, ha desaparecido. Uno de los soldadores de la refinería de petróleo ya no tenía tanto dinero y no podía encargarse de su familia y el dinero que ganó tenía ahora un poder adquisitivo mucho menor. Pero él estaba estudiando Ingles porque muchos de los proyectos en el área que sobrevivió estaban siendo comprados con dinero americano.

Algunas personas estaban yendo a su casa en el campo, pero había menos campo, porque mis refinerías de petróleo y mis cultivos de camarones habían ocupado gran parte de la tierra.

TW: ¿Cree usted que necesitamos más controles sobre el comercio?

BG: Probablemente me inclinaría por el libre comercio si hubiese realmente libre comercio. No olvide que lo que he estudiado es sobre el dinero. El libre movimiento de dinero es muy diferente del libre movimiento de artículos. Por algo, es más duro especular con artículos y servicios. Usted no tiene esta rapidez para entrar y salir; realmente usted toma posesión de los artículos.

Nosotros incluso no sabemos cómo sería el libre comercio, porque estos tratados de libre comercio que hacemos no tienen nada que ver con un comercio libre. NAFTA (North American Free Trade Agreement) (Tratado de Libre Comercio Norteamericano) es un documento de 1,100 páginas. Si fuera libre comercio sólo lo diría así, "Esta bien, no más tarifas". Pero el proceso con el tratado NAFTA consistió en que cada industria, los capitalistas de todos los países, se reunieron para redactar los términos que querían para proteger esa industria. Ellos dijeron "¿Cuáles son las reglas que serían más benéficas para nosotros? Dejemos que esas reglas existan en todos los tres países."

Por ejemplo, qué tan libre es el comercio que dice que en cada país que ingrese al NAFTA ellos tienen que tener una ley de patentes de Estados Unidos que establece la vigencia de 20 años para productos farmacéuticos? De manera que las drogas que han estado elaborándose ya en Canadá y México no pueden venderse? ¿Dónde está la libertad? ¿Dónde está el comercio?

Considero que podría estar a favor del libre comercio en el sentido de su movimiento sin tarifas impuestas a los productos. No de dinero, porque el dinero sólo trata de especulación. Considero que podría estar a favor del libre comercio porque no estoy a favor de un grupo de trabajadores contra otros en el mundo. Pero sé que no puedo estar a favor de lo que actualmente se llama libre comercio, y nunca estaría a favor del movimiento no reglamentado del dinero, ahora que lo he estudiado, porque ello conduce a estos enormes vaivenes. El dinero tiene que ser controlado. Ese dinero tiene que tener señales de parada.

Las señales de parada a que me estoy refiriendo son realmente las que los capitalistas mismos deben estar queriendo, las tradicionales. No puedo creerlo — yo me llamo a mí misma socialista, y justo ahora parezco ser la única que recuerda lo que dice John M. Keynes —la forma que los capitalistas utilizaban para saber cómo controlar la economía y hacerla más suave y pareja. Ellos no quieren recordar eso.

Es simplemente tradicional en el capitalismo Keynesiano que cuando la economía se está expandiendo, usted le da el dinero a la gente rica. Ellas construirán nuevas fábricas, abrirán nuevos restaurantes. Pero en la mitad de una recesión, cuando no hay dinero suficiente en manos de la gente y las fábricas no están funcionando en toda su capacidad y los restaurantes están cerrando debido a que no tienen suficientes clientes, entonces usted le da el dinero a la gente común en forma de salarios, para que lo gasten. Porque la gente común gasta el dinero. Cuando usted le da grandes sumas de dinero a la gente que ya tiene dinero, éstos lo invierten. Y lo último que usted quiere, durante una recesión, es que ellos busquen otro sitio para colocar su dinero, en el momento que las fábricas existentes no están produciendo suficiente y los restaurantes que existían se encuentran cerrados.

Así que esto es lo tradicional. No es lo mío —yo soy socialista. No quiero que estas decisiones las tomen ellos del todo. ¿Pero soy yo la única persona en la mitad de una recesión diciendo esperen, esperen, ustedes los capitalistas —por qué no hacen sus cosas tradicionales?

TW: Mucha gente dice que una de las cosas principales que hacen que esta época sea diferente es la velocidad con que se hacen el intercambio de información y las transacciones.

BG: Déjeme hablarle sobre la velocidad del transporte. En cuanto a la velocidad de las transacciones financieras, el anterior episodio global a la vuelta del siglo 19 era mucho más revolucionario. Porque ellas trajeron el telégrafo. ¿Qué comunicaciones de larga distancia había antes de eso? Señales de humo. Fue un cambio tremendo.

El computador no ha acelerado tanto las comunicaciones. Realmente lo que un computador tiene es la capacidad de procesar muchas, muchas transacciones a la vez, para obtener el total de posibilidades sobre muchas, muchas transacciones. Por eso es un aumento de volumen, pero no tanto de velocidad.

Hablamos del tiempo cuando hubo el auge del ferrocarril — esa fue la clave para expandir la economía en esa época. Mucha gente hizo dinero cuando se estaban construyendo los ferrocarriles, y mucha gente perdió dinero, igual que la gente hizo y perdió dinero con el auge del computador. Pero una vez fueron construidos los ferrocarriles, la expansión de la economía se basó en que hubiese algo para transportar por ferrocarril. El comercio realmente creció. En algunas partes, la gente pudo crecer más de lo que necesitaba y esperaba llegar a otras partes del país y producían más porque podían vender más. Y luego otras personas producirían cosas para ellos. Y así el comercio que facilitó el ferrocarril realmente aumentó la riqueza del mundo. Usted no comercializa los mismos cachivaches, usted comienza a hacer más cachivaches. Usted cultiva el trigo para usted mismo y usted cultiva el trigo para las demás gentes porque usted puede ahora despachárselo por tren. Entonces sí, fue una época del ferrocarril, pero la expansión continuada dependía de que hubiera mercaderías reales para transportar en el mismo. Y ahora tenemos algo llamado la era del computador. Y, sí, en el comienzo de la era, la gente que apostaba en el sistema correcto o monopolizaba el sistema correcto, como el MS-DOS, hizo fortunas. Pero si todo lo que usted puede llevar en este nuevo modo de transporte son órdenes económicas —bien, yo no sé si es suficiente para facilitar un gran futuro.

Realmente me impactó mucho viajar alrededor del mundo y darme cuenta que el producto real de la era del computador no era el control económico. La única cosa que actualmente se estaba comprando era entretenimiento y educación —"el contenido". Y eso tenía un periodo limitado en el cual esto podía ser un recurso provisional de lo que esencialmente ha sido, desde los años 70, una declinación en el crecimiento y la producción. Así que yo no tenía que ser muy brillante para saber que íbamos a estar cayendo en esta declinación en la que estamos actualmente.

Los ciclos de expansión y quiebra se van a repetir ellos mismos hasta que todos los demás continentes sean consumidos por la burbuja de la expansión, y luego van a venir a casa.

Jane Slaughter, de Detroit es una escritora independiente que se especializa en temas de trabajo.