Bombas humanas suicidas: una perspectiva Palestina Cristiana

Por Naim Ateek

La ocurrencia de las bombas humanas suicidas en Palestina se ha convertido en un tema familiar para mucha gente en todo el mundo. Es fácil que las personas rápida y directamente condenen estos actos como una forma primitiva y barbárica de terrorismo contra los civiles; o que los justifiquen y apoyen como un método legítimo de resistir una ocupación israelí opresiva que ha pisoteado la dignidad de los palestinos y ha brutalizado su propia existencia.

Como cristiano, sé que la vía de Cristo es la vía sin violencia y, por tanto, condeno toda forma de violencia y terrorismo, ya sea que provenga del gobierno de Israel o de los grupos militantes palestinos. Dicho esto en forma clara, es aún importante entender el fenómeno de las bombas humanas suicidas que trágicamente surge de la profunda miseria y tormento de muchos palestinos. ¿Pero cómo más puede explicarse esto? Cuando bellos, saludables e inteligentes hombres y mujeres jóvenes se alistan para matar y morir, algo está básicamente mal en un mundo que no ha escuchado su angustioso clamor de justicia.

La resistencia palestina a la ocupación israelí del Banco Occidental y la Franja de Gaza tomó un giro muy importante desde comienzos de los años 90. Hombres jóvenes palestinos, y más tarde las mujeres, comenzaron a pertrecharse a sí mismos con explosivos, coger camino a las áreas judías israelíes y hacerse explotar, matando e hiriendo a docenas de personas que estuvieran a su alrededor. Entre el comienzo de la segunda intifada en septiembre del 2000 y febrero 22 de 2003, los militantes palestinos llevaron a cabo 69 bombardeos suicidas en la Franja de Gaza, el Banco Occidental incluyendo Jerusalén, lo mismo que dentro de Israel. De acuerdo con las estadísticas de Israel, mataron a 341 israelíes incluyendo soldados, hombres, mujeres y niños. En el mismo período, el ejército israelí mató a 2016 palestinos incluyendo policías, hombres, mujeres y niños.

En los últimos 35 años, los palestinos se han dedicado a resistir la ocupación de su país. Por muchos años han trabajado a través de la comunidad internacional para poner fin a la ocupación israelí, pero no han tenido éxito.

Históricamente hablando, los palestinos no comenzaron su resistencia a la ocupación con bombas humanas suicidas. No hubo bombardeos suicidas antes del Proceso de Paz de Oslo. Esto es el resultado de la desigualdad y desesperanza que comenzó a sentirse cuando un número en aumento de palestinos se frustró por la profunda opresión y humillación israelí.

Pasto de cultivo para las bombas humanas suicidas

Además de la injusticia política básica y la opresión de la ocupación, existen cuatro grandes áreas que constituyen el pasto de cultivo para las bombas humanas. Para comenzar, muchos hombres jóvenes han quedado permanentemente desempleados.

También, es el hombre joven más que los demás, el que sufre humillaciones, acosos y provocaciones por parte de los soldados israelíes.

Por otro lado, es difícil encontrar una familia palestina en el Banco Occidental y la Franja de Gaza que no haya experimentado algún tipo de pena o herida. Muchas familias han perdido a sus seres queridos. Casi todo aspecto de la vida palestina es controlado por el ejército israelí y mucha gente ha perdido la capacidad de soñar un mejor futuro o de imaginar una vida mejor.

Existe otro grupo de jóvenes palestinos hombres y mujeres que debe mencionarse. Muchos de estos han sido arrestados y torturados en prisiones israelíes y en campos de "concentración". De hecho, las prisiones israelíes se han convertido en "fábricas" para crear y "fabricar" colaboradores. Los hombres jóvenes son detenidos por periodos de tiempo indefinidos y se les presiona para que se conviertan en espías y colaboradores. Simplemente se encuentran atrapados y algunos de ellos no saben cómo salirse de esto. Este fenómeno hace que algunos de ellos existan en una constante lucha interna y desdeño por haber traicionado a su propia gente. Estos se encuentran listos para volverse bombas humanas suicidas con el fin de purificarse y redimirse y expresar su gran lealtad y patriotismo por su país y su gente.

Para resumir, la vida diaria de estos jóvenes se ha vuelto una experiencia de muerte. Muchos de ellos sienten incluso que Israel prácticamente les ha pronunciado una sentencia de muerte. Sienten que no tienen opciones y sí muy poco que perder. En consecuencia, están dispuestos a darse a sí mismos por la causa de Dios y de la patria (watan), creyendo que con Dios hay mucho que ganar.

Desde la perspectiva de aquellos que creen y lleven a cabo estas operaciones suicidas, hay una lógica simple y sencilla. Como los soldados israelíes se escudan y matan palestinos en forma indiscriminada, los palestinos suicidas se envuelven ellos mismos con explosivos y matan israelíes sin discriminación.

Perspectivas musulmanas

Las bombas humanas suicidas se convierten en un fenómeno más poderoso cuando se enfatizan sus bases religiosas. Es difícil determinar si la dimensión religiosa siguió y realizó la decisión política para su uso o si el significado religioso la precedió y la motivó. Es más factible que ambas fueron de la mano, ya que cualquier palestino muerto por Israel, fuese un militante o un espectador inocente, era considerado como un mártir. En consecuencia, grupos como los Hamas se referían a estos actos no como bombardeo suicida sino como "operaciones de martirio" y como "armas de martirio". El nacionalismo y la fe se han fusionado entre sí y se ha imbuido con el poder. La gente consideraba a las bombas humanas suicidas como mártires y creían que el paraíso les aguardaba a ellos. Otros musulmanes discutían fuertemente que la ley islámica prohíbe matar a los no combatientes y, por tanto, matar a israelíes inocentes es malo.

Efectos de las bombas humanas suicidas

Aunque Israel estaba profundamente herido por las bombas humanas, las consecuencias que los extremistas estaban esperando que ocurrieran no tuvieron lugar.

Primero, Israel tenía muchas más opciones que las que los palestinos pensaban que tenían. Como resultó, Israel tenía un buen número de opciones militares; y debido a su exitosa campaña en los medios de comunicación, todo lo que hizo fue justificado como autodefensa.

Segundo, el Banco Occidental no es el sur del Libano. Hizballah tuvo verdadero éxito en sacar el ejército israelí del sur del Líbano luego de 22 años de ocupación (Mayo 25, 2000). El Banco Occidental es diferente. Los colonos judío religiosos y los sionistas del ala derecha encuentran fuertes raíces bíblicas e históricas en el Banco Occidental y no será fácil desplazarlos de allí. La presencia de pobladores ilegales es uno de los asuntos más difíciles en la lucha por la paz.

Tercero, Estados Unidos es la única gran potencia mundial hoy y tiene un compromiso firme con el bienestar y seguridad del estado de Israel. Saldrá a su rescate política, militar y económicamente cuando quiera que se necesite.

Cuarto, Israel salió victorioso en su campaña de los medios de comunicación internacionalmente. Muchos países en el mundo están en contra de las bombas humanas suicidas.

Quinto, la sociedad israelí no se derrumbó económicamente a pesar de las privaciones.

Y sexto, la vasta mayoría de la gente israelí, percibiendo la lucha como una batalla por la propia existencia del estado de Israel, apoyó a Sharon y sus políticas derechistas.

Condena palestina

Aunque las bombas humanas suicidas fueron condenadas por algunos palestinos, incluyendo la autoridad palestina, éstas se aceptaron popularmente por muchos como una forma de vengar las matanzas diarias de luchadores por la resistencia y palestinos inocentes que realizaba el ejército israelí. Y mientras el gobierno se apresuraba a condenar las bombas suicidas y esperaba que la autoridad palestina hiciera lo mismo, la matanza de líderes palestinos y de civiles comunes y corrientes por parte de Israel no conmovieron ni fueron condenadas públicamente por los Estados Unidos.

Sea como fuese, es importante reiterar claramente que la comunidad palestina no es totalmente partidaria de las bombas suicidas. El Miércoles 16 de Junio de 2002, 58 hombres y mujeres palestinos, musulmanes y cristiano, entre quienes se encontraban conocidas personalidades, firmaron una declaración pública que apareció en el diario árabe más leído, Al-Quds, pidiendo un alto a todas las bombas humanas suicidas. Ellos aclararon que tales operaciones sólo agravan y profundizan el odio y resentimiento entre palestinos e israelíes. Ello también destruye la posibilidad para que los dos pueblos vivan en dos estados lado a lado. La declaración mencionaba que las bombas suicidas son contraproducentes y no conducen al cumplimiento de las aspiraciones nacionales de los palestinos. Ello sólo permite que Israel justifique sus ataques viciosos en aumento a pueblos y villas palestinas. La declaración fue publicada en el periódico por cinco días consecutivos antes que fuera pasada a la red con cientos de más firmantes.

Reacción Israelí

Hubo voces dentro de Israel que clamaban por medidas más drásticas y severas para impedir las bombas humanas suicidas. Uno de ellas fue la de Gideon Ezra, el ministro de seguridad pública delegado quien abiertamente en la televisión el 19 de Agosto de 2001 convocó a su gobierno para que ejecutará las familias de los suicidas. Argumentaba que si las bombas humanas potenciales supieran que sus familias iban a ser eliminadas entonces se abstendrían de cometer el acto.

Aparentemente, Ezra fundaba su sugerencia en una práctica Nazi que usaron para arrestar e infligir sufrimientos en las familias de aquellos que se sospechaba estaban socavando el estado. Por horrible que fue, las palabras de Ezra no causaron ninguna protesta ni críticas de parte del gobierno Israelí.

En contraste, hay voces con coraje que pidieron al gobierno Israelí examinar sus severas políticas contra los palestinos que criaban las bombas suicidas. En un caso, Rami y Nuri Elhanan perdieron a su hija de 14 años quien fue muerta por una bomba suicida palestina en Septiembre de 1997. A pesar de la trágica pérdida, los padres se involucraron activamente en la lucha por la paz. Ellos culparon la ocupación israelí, diciendo "Nuestra hija resultó muerta debido al terror de la ocupación israelí. Toda víctima inocente de ambos lados es una víctima de la ocupación". La pareja estableció el Bereaved Family Forum

Con Izzat Ghazzawi, un palestino cuyo hijo Ramy de 16 años fue muerto por tropas israelíes.

¿Fue Sansón una bomba humana suicida?

Al discutir las bombas suicidas desde una perspectiva religiosa, vale la pena reflexionar sobre la historia de Sansón en el libro de los Jueces (13-16). Es una historia de un fuerte hombre joven que surgió para salvar su pueblo que estaba oprimido por el poderoso vecino costero, los Filisteos. Obviamente, desde la perspectiva de los israelitas, él fue visto como un héroe y luchador de la libertad mientras que desde la perspectiva de la gente de poder, esto es los Filisteos, él fue, en lenguaje de hoy, un terrorista.

De acuerdo con la historia, Sansón tuvo mucho éxito en sus valientes aventuras contra sus enemigos. Eventualmente, fue capturado por los Filisteos y torturado. Le sacaron los ojos y lo mantuvieron en prisión. Para celebrar su victoria sobre su archienemigo Sansón, los Filisteos lo llevaron a un gran evento al que asistieron 3000 hombres y mujeres, incluyendo sus cinco reyes. Su acto final de venganza tuvo lugar cuando él empujó las dos columnas principales del edificio y las tiró abajo, matándose él mismo y a todos los asistentes. La oración final de Sansón parece muy similar a la oración de una bomba suicida antes de inmolarse. "Señor Dios, recuérdame y fortaléceme sólo esta vez, Oh Dios, para que con este único acto de venganza yo pueda pagarles a los Filisteos por mis dos ojos".

Leyéndola a la luz de las bombas suicidas de hoy, ¿cómo evaluamos la historia de Sansón? ¿No fue Sansón una bomba suicida? ¿Estaba él actuando en nombre del Dios de justicia que desea la liberación de los oprimidos? ¿Estaba Dios complacido con la muerte de miles de hombres y mujeres de los Filisteos? ¿Es legítimo contar la historia hoy sustituyendo el nombre Ahmad por el de Sansón? ¿Es la dinámica bajo la cual Dios opera la misma del judío versus otros pueblos o es la del opresor versus el oprimido? ¿Es legítima la historia de Sansón porque está escrita en la Biblia mientras que la historia de Ahmad se rechaza porque no lo está y por tanto él es condenado como un terrorista? ¿Tenemos el coraje de condonar tanto los actos de valentía y liberación o de condenar ambos como actos de violencia y terror? ¿O tenemos una teología de un Dios tendencioso que sólo permanece con Israel ya sea que esté en lo correcto o esté errado?

¿Por qué condenamos las bombas suicidas?

Aunque algunas personas en nuestra comunidad palestina admiran el sacrificio de las bombas suicidas y aunque entendemos su profunda motivación y antecedentes, lo condenamos desde nuestra posición de fe lo mismo que de un método legítimo para resistir la ocupación.

Primero, condenamos las bombas suicidas porque son un crimen contra Dios. En últimas, es sólo Dios nuestro creador quien nos da la vida y quien puede quitarla. Los que aman a Dios no se matan a sí mismos. Además, los que aman a Dios no se matan a sí mismo por la gracia de Dios. En verdad, ellos deberían estar listos a morir e incluso a ser muertos por la gracia de Dios, pero no lo harán por sí mismos.

Segundo, lo condenamos porque creemos que debemos refrenarnos de infligir sufrimiento o muerte a otros. Desde un punto de vista cristiano, la tragedia radica en el hecho que estos jóvenes hombres y mujeres no sólo se matan, sino que ocasionan la muerte de otros, muchos de los cuales son civiles e inocentes. Debemos apresurarnos a agregar que igualmente condenamos que el estado de Israel mate palestinos. En verdad, esto constituye la causa subyacente del conflicto. Sea como fuese, desde nuestra posición de fe, decimos que aún cuando la causa por la cual una persona se mata a sí misma es noble, como lo es en el caso de Palestina, nada justifica la matanza de gente inocente. Cristo aceptó el sufrimiento a sí mismo y no lo infligió a otros. De hecho, desde la perspectiva del Nuevo Testamento, cuando los cristianos sufren, esto debe hacerlos más compasivos por el sufrimiento de otros en vez de ser más amargos y vengativos. En la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos, Martin Luther King, Jr. reconoció el duro precio que necesita pagarse por la libertad pero rehusó aceptar cualquier método violento para lograrla. El dijo "Ríos de sangre tendrán que fluir antes que ganemos nuestra libertad, pero debe ser nuestra sangre" insistía King por las enseñanzas de Jesús y de Gandhi de que el sufrimiento no ganado es redentor. Además, para los cristianos, el sufrimiento aguantado puede servir como evidencia de la victoria de Cristo sobre el sufrimiento y la muerte. También puede ser una forma de exponer el mal y la injusticia que deben ser resistidos.

Tercero, lo condenamos porque creemos que cuando estamos confrontados por la injusticia y el mal, debemos resistirlo sin usar sus métodos malignos. Nosotros los aguantamos pero no aceptamos someternos o sucumbir ante estos. Algunos cristianos han desarrollado acción directa no violenta como un método para resistir los gobiernos y sistemas injustos. Martin Luther King, Jr., lo expresó bien cuando escribió: "La última debilidad de la violencia es que es un espiral descendente que engendra lo mismo que busca para destruir. En cambio de disminuir el mal, lo multiplica".

Es nuestra fidelidad a Dios que nos guía para trabajar por la justicia y por el fin de la ocupación de Palestina. Pero debe llevarse a cabo a través de la no violencia, no importa cuánto tome. Unicamente la no violencia es lo que puede garantizar el restablecimiento de la humanidad de ambos lados cuando el conflicto termina. Además, la resistencia sin violencia contribuye a un proceso más rápido de reconciliación y sanación porque esto no viola la dignidad humana.

Cuarto, para el cristiano, el ejemplo supremo es Cristo. "Cuando él fue abusado, él no devolvió el abuso; cuando él sufrió, él no amenazó; sino que él se encomendó al único que juzga con justicia" (1 Pedro 2:23). Esta no es resignación pasiva. Es la rendición total al Dios de justicia que estableció este mundo sobre justicia y quien va a asegurarse que la injusticia no es la que tenga la última palabra.

Nosotros condenamos las bombas suicidas porque ellos están atrapados con la misma lógica violenta que ejerce y es perpetrada por el gobierno Israelí. Este se basa en la ley de la venganza expresada en "ojo por ojo y diente por diente". Aunque es muy difícil para nosotros los humanos, aún estamos incentivados como cristianos a buscar una ley superior.

Quinto, es probable que el Primer Ministro Sharon (y los ministros extremistas religiosos del ala derecha y los que los rodean, incluyendo algunos cristianos sionistas) creen que la guerra contra los palestinos puede justificarse bíblicamente porque él está haciendo exactamente lo que Josué hizo en el Antiguo Testamento. Por tanto, como las acciones de Josué (Josué 1-11) complacieron a Dios así deben ser las acciones de Sharon. En forma similar, las bombas humanas suicidas creen que volándose a sí mismos y matando los que estén a su alrededor, ellos están peleando por la causa de Dios sacando a su tierra de la injusticia que le infligen los "infieles" y ganando de esta forma para ellos mismos un lugar en el paraíso.

Nuestro problema básico con ambos radica en su concepto de Dios. Nosotros rechazamos cualquier entendimiento de Dios que refleje guerra, violencia o terrorismo. Dios es un Dios de justicia, pero la justicia de Dios no se expresa con violencia o aterrorizando la gente. La justicia de Dios se expresa supremamente en amor, paz y perdón.

Sexto, en el medio de la justicia, el sufrimiento y la muerte que nos infligen, nosotros creemos que Dios en Cristo está allí con nosotros. Cristo no está en los tanques y aviones de combate, peleando del lado de los opresores (aunque muchos judíos y cristianos sionistas lo creen). Dios está en la ciudad de Gaza, en el campo Jenin y en la antigua ciudad de Nablus, Ramallah y Belén sufriendo con los oprimidos. Dios no nos ha abandonado. Nosotros rechazamos las bombas suicidas porque, desde una perspectiva cristiana, ellos reflejan sentimientos de total desesperación y desesperanza.

Séptimo, condenamos las bombas suicidas porque ellas practican, en esencia, la castigo colectivo contra el pueblo, muchos de los cuales son civiles. Ellas son culpables de las cosas que los palestinos detestan en el gobierno israelí. Cuando las bombas suicidas cometen castigo colectivo, se convierten en lo que ellas odian. Cuando el ejército israelí encarcela pueblos completos por largos periodos de tiempo o una bomba suicida se explota a sí misma en un mercado público y en forma indiscriminada consigue matar, ambos son castigos colectivos dirigidos mayormente a gente inocente.

Octavo, aunque la gente pueda estar lista a morir por su fe o aún por su país, necesita hacer todo lo que pueda para permanecer viva y dar fe en vida en vez de matarse a sí misma. En cuanto esté viva, tiene la oportunidad de testimoniar la verdad. En verdad, necesitan permanecer fieles hasta la muerte pero no deben sucumbir en vida y matarse a sí mismos. Nosotros rechazamos las bombas suicidas porque creemos en la vida antes que la muerte, lo mismo que la vida después de la muerte. A pesar de la desesperante situación, estos jóvenes hombres y mujeres merecen vivir.

No puede haber espacio para el odio si queremos vivir juntos. Y vivir juntos es lo que debemos hacer. Terminando la ocupación en verdad acabará las bombas humanas suicidas. Toda la gente que ama la paz, ya sea gente de fe o no, debemos hacer mayores esfuerzos concertados para trabajar por el fin de la ocupación.