Joanna Macy es una activista y discípulo de Budismo, teoría de sistemas generales y de ecología profunda. Ella ha planificado y conducido talleres en muchos partes del mundo ayudando a la gente a hacer "el trabajo de desesperanza y liberación" (empowerment) o, como ahora se dice, "El trabajo para reconectarse." Frente a las crisis mundiales "nos tentamos a cerrarnos, haciendo más estrecha la vista hacia nuestra sobrevivencia de corto plazo y hacia la familia," escribió Macy en su libro Volver a la vida: Ensayos para reconectar nuestras vidas y nuestro mundo (New Society Publishers, 1998).
Sin embargo, insiste en que "una revolución silenciosa" esta ocurriendo en medio de nosotros, cambiando radicalmente nuestras percepciones y acciones, llegando a ser un "gran cambio" de una sociedad industrial hacia una sociedad de vida-sostenida.
Macy es autor de ochos libros, incluyendo Ensanchando círculos: una memoria, una autobiografía espirituál, publicada hace un año por New Society Publishers.
La edición de The Witness que hemos acabado de concluir (Enero/Febrero 2001) está enfocada en los pueblos indígenas del hemisferio occidental, y el mensaje es muy triste. Por ejemplo, hay una historia de la masacre en Acteal, Chiapas, tal como otra historia sobre la amenaza contra el pueblo Gwichin y la manada de caribú del Ártico, por causa de una propuesta exploración de petróleo, y la explotación del pueblo y la tierra Centroamericana.
Cuando hablaba yo con Julie Wortman, estábamos muy concientes de sentirnos preocupados por trabajar sobre este tema. ¿Cuándo afrontar este mal tan tremendo, cómo se puede no estar abrumado, o no abrumar a otros por la gran inmensidad del mal?
Joanna Macy:
Ha motivada la pregunta muchos aspectos del trabajo de mi vida. Me ayudó mucho ver que el dolor que sentimos por el mundo es la otra cara del amor. No sentíamos la tristeza o la afrenta, si no estábamos conectados profundamente con el mundo. Por eso se puede comprender estos sentimientos como prueba de nuestra interdependencia.
Es importante no reducir estos sentimientos a una locura particular o una patología personal, son reacciones naturales y saludables. Mi libro escrito con Molly Brown, Volver a la vida, tiene un capítulo entero sobre la manera de honrar nuestro dolor por el mundo. Yo comparto ejercicios que hacemos para ayudar a la gente a explorar y expresar lo que sienten, y enmarcarnos de nuevo dentro del contexto de nuestra conexión con el mundo. Nuestra capacidad de "sufrir con" es el sentido fundamental de "la compasión". Cuando no la resistimos o no hacemos de este sentimiento un fenómeno patológico, ella nos ayudan a ver con mas claridad y nos ayuda a llegar a ser mas conscientes del contexto más amplio.
En este contexto más amplio y de largo plazo, un gran cambio está ocurriendo -- de "la sociedad industrial creciente," lo cual es auto-destruidor, hacia una "civilización de vida sostenida. Este "gran cambio" necesita mucho tiempo, porque el sistema económico actual es muy atrincherado. Pero el cambio es necesario, y está ocurriendo ya. Mira lo que pasa ahora en las bases de las comunidades: no solamente en acción directa y resistente, sino en la creación de estructuras y formas nuevas y a la vez hay un cambio en la conciencia, una revolución espiritual. Nuestro sentido de auto-interés es más amplio, incluyendo todos los aspectos de nuestra Planeta. Despertamos a nuestro lugar dentro del cuerpo vivo de la Tierra. Por eso, hay mucha esperanza a largo plazo, y podemos sentirnos privilegiado vivir ahora para compartir en este proceso y esperanza.
Sin embargo, día tras día, comprendemos el costo tremendo de la preparación para las guerras, la opresión y la destrucción. Necesitamos, pues, encontrar medidas para respetar la vida y no sucumbir a la desesperanza. Tenemos mucho que aprender de nuestra desesperanza porque es inevitable, porque somos parte integral de un mundo donde hay muchas fallas.
Para mí es interesante que usted vea la desesperanza como un fenómeno vasto, porque entendí recientemente la gran cantidad de personas bien conocidas por mi no como personas activistas en el medio ambiente quienes han experimentado un tipo o otro del dolor que sale de algún nivel no conceptual por el mundo natural. Tengo una amiga que se encontró llorando por meses por el sentimiento de ver que habían muerto mucho árboles. Temió que la gente pensara que ella estaba loca. Otra amiga habló de sentirse sofocada cuando vio la tierra cubierta de cemento por la construcción de casas o arreas comerciales. ¿Piensa usted que son comunes estas experiencias?
¡Absolutamente! La vida que está dentro de nosotros, la vida que respira a través de nosotros, palpitando en nuestros corazones, es una vida antigua. No comenzó con nuestra concepción, ni con nuestra especie que es muy reciente. La naturaleza silvestre y la pasión de la vida por sí misma está sembradas dentro de nosotros, dentro de los huesos. Cuando vemos que se la sofoca y se la hace venenosa, la reacción natural es el dolor. Nosotros podemos transformarla en una sentimiento más profundo al ver nuestra realidad de interdependencia con un poder que sale de esta conexión.
Pienso que a veces nos sentimos que son demasiado complejo los problemas confrontando a tierra y a los seres humanos, y que nosotros no tenemos la formación adecuada, ni una mente capacitada para comprenderlos, ni la capacidad de hacer algo útil.
Es bueno, entonces, ver ahora los ejemplos innumerables de parte de ciudadanos caminando mas allá de la vida personal para trabajar juntos, para andar con pasos nuevos, creando casas-compartidas o maneras nuevas de mantener la tierra, sembrar huertos, o escuelas de modelos nuevos, o pisto no tradicional.
Estos ejemplos parecen insignificantes si se comparan con los medios de comunicación controlados por las grandes empresas, donde apenas se ven reflejados en la primera plana de la noticia diaria. Cuando enfoque sus ojos para buscar ejemplos, puede verlos en todos lados con gente luchando, sencillamente tomando acciones a favor de otros seres humanos, otras especies, la tierra, los bosques, de manera que cuando yo era joven no pude imaginarlo.
Si, por supuesto, siempre ha habido activistas por la justicia y la paz, pero este nacer de identificarse actualmente con la gran red de la vida es muy reciente y se está desarrollando rápidamente.
Cuando se dirige la atención a las fuentes permanentes de información, ambos, tanto en la prensa como en la revista "Sí", lo mismo por los sitios de la red, como Rachaels Weekly, se puede ver una vitalidad tremenda. Me siento orgullosa de estar viva en este momento cuando mi especie está mostrando tantos estudios y creatividad. Para mí es muy importante, porque me pone muy enojada y cínica cuando veo los medios controlados por las grandes empresas.
Las prácticas espirituales de nuestras tradiciones nos ayudan enormemente a manejar la desesperanza. En la raíz de mi propia tradición cristiana está toda la tradición de Semana Santa, y Viernes Santo. En la tradición judía están los días señalados de expiación, el Kaddish y Yom Kippur. La capacidad de compartir juntos el dolor es hacer la unidad de una manera muy profunda, haciéndonos mucho mas sanos. Cuando experimentamos estas tradiciones dentro de nuestros talleres, la gente encuentra espacio suficiente para compartir el dolor, la tristeza y el temor que sienten. Entonces, nace la energía, hasta la risa, porque la fuerza-vida corre muy rápido cuando nosotros no negamos nuestra compasión por el mundo.
Hace un año, Usted tuvo un artículo en la revista Timeline en lo cual escribió "El no estar seguros de que nuestro trabajo va a llegar a ser exitoso, puede liberarnos de la necesidad siempre de fortalecernos todo el tiempo frente a la mala noticia, y el sentido de que necesitamos dar vida otra vez a la esperanza." ¿Qué puede decir más sobre este tema?
El "gran cambio", desde "la sociedad industrial creciente" hacia una "civilización de vida sostenida", está ocurriendo, lo sabemos. Pero lo que no sabemos es si los cambios son suficientemente rápidos para que se pueda salvar la vida en la Tierra. Esta incertidumbre nos obliga a realizar lo mejor dentro de nosotros mismos, el verdadero valor y creatividad. No debemos estar encerrados por la polaridad entre el optimismo y el pesimismo. Estos son cosas transitorias. No debe limitarse con etiquetas. Aún tenemos la esperanza que tenemos la capacidad de sobrevivir a pesar del dolor que viene de nuestras grandes pérdidas, y desaparición de culturas y especies enteras.
Por eso, vamos a hacer la amistad con la tristeza, verla como la hermana oscura. Parte de su vida comprende que estamos perdiendo mucho que no podemos rescatar. Nos pone más honestos. También nos ayuda a no estar demasiado pendientes por los resultados visibles de nuestros esfuerzos. Entonces, podemos entregarnos con más libertad, contentos por tener la oportunidad de participar en este "gran cambio".
Es importante reconocer que estos problemas que estamos manejando tienen raíces en el pasado, antes que naciéramos, y que muchos para quienes estamos luchando todavía no han nacido. Necesitamos ver nuestras vidas y acciones dentro del contexto a largo plazo. Es por eso que ofrezco talleres del "tiempo profundo" donde experimentamos nuestras relaciones con los antepasados/as y nuestra alianza con las generaciones del futuro. Con esto llega un sentimiento de tranquilidad ayudándonos a levantarnos por encima de nuestros habituales y duros juicios por no luchar lo suficiente o no luchar mejor. Entonces, podemos sentirnos felices por la mera oportunidad de actuar.
Marianne Arbogast
Un parte del empuje para esta edición de The Witness se debe a Scott Russell Sanders, una activista que escribió una experiencia con su hijo joven, quien un día estuvo muy enojado con él diciéndole, "No estás ofreciéndome ni un pedazo de esperanza." ¿Cómo podemos ser honestos con nuestros hijas/os sobre la situación actual en el mundo, y en al mismo tiempo ofrecerles razones verdaderas para mantener la esperanza?
Este es un tremendo momento de oportunidades. Cuando vemos que hay gente haciendo cosas bellas, se pude concluir que hay héroes verdaderos. Cada joven puede llegar a ser un héroe. Nos ayuda mucho dar ejemplos. Cuando hablo sobre "el gran cambio", menciono a los jóvenes y las muchas maneras en las que ellos/as se están comprometiendo.
En un reciente taller de doce días, muchos participantes se comprometieron a participar en una acción forestal cerca de ellos donde había una tala ilegal en un bosque de madera roja. Jóvenes participando con una organización "Primero la Tierra", estaban sentados encima de plataformas a más de cien pies de altura tratando con éxito de salvar los grandes árboles haciendo una red de lazos que rodeaban a mas de 80 árboles. Mis estudiantes comenzaron a competir en la lucha con los jóvenes, y vino una claridad fresca en nuestro trabajo de conjunto. Me parece que trabajamos mejor cuando estamos actuando sirviendo a la tierra.
Los jóvenes son activos en muchas maneras como trabajando en los centros urbanos, creando huertos orgánicos en los patios de las escuelas y en lotes vacíos. Hay muchos ejemplos como puedes ver.
¿Se puede, pues, llegar a la esperanza participando en una acción de compromiso?
¡Absolutamente se puede! No sé otra manera de mantener los espíritus en alto. Cuando uno se involucra en una acción conjunta, aún con trabajando duro y con riesgos, hay alegría. Es muy importante, y la gente que lo consigue son personas de gran impacto, y se sienten con felices de estar vivas.
Probablemente, muchos de nosotros hemos tenido estos tipos de experiencias. Pero, también, hemos tenido experiencias negativas con grupos activistas. Me gustaría preguntarle cómo se ve el activismo sano, porque a veces se encuentra activistas muy competitivos, golpeándose unos con otros porque no están de acuerdo con todos los proyectos o todos los procesos o todas las maneras de luchar.
Este tipo de activismo es contraproducente y trasnochado. Hay que tener cuidado de la hipocresía. Tenga Ud. cuidado de pensar que tiene la respuesta correcta o la necesaria. Sea fiel con su visión, pero no se preocupe por tener un plan estratégico por todos los seres humanos. No funciona de esta manera. Sólo se puede conocer lo que funciona actuando. Cada paso revela lo que debe ser el próximo paso. Tenemos que tener cuidado con los dogmatismo, pensando que la lucha es entre los "malos" y los "buenos". Vamos a seguir juntos a través de la oscuridad, no hay otra manera. Por eso, no piense en su grandeza, imaginando que todo depende personalmente de sí misma. La responsabilidad es nuestra, es de todos, y la llevamos juntos para corregir y sanar las heridas hechas en nuestro nombre.
Cuando comienza a involucrarse, aprende que todos pueden participar, pero ninguna persona puede acreditarse el mérito. Y tampoco significa que alguna persona va a acreditarse la culpa.
Hoy, parece que todas las grandes corporaciones son identificadas como "malas," y a veces con razón. Pero muchos de nosotros conocemos personas de buena voluntad que están trabajando para estas grandes corporaciones, y a veces están realizando buenas acciones en su trabajo. ¿Cómo se puede manejar estas contradicciones y ambigüedades?
Necesitamos recordar que el enemigo verdadero es la avaricia, el enojo y la ignorancia institucional, no el pueblo de carne y huesos que está esclavizado dentro de esas estructuras. Cuando se despierte el pueblo para comprender su inter-conexión con toda la vida, ellos llegarán a ser compañeras/os nuestros, ayudándonos a cambiar el sistema por dentro.
A veces hay una tendencia en tratar de establecer una jerarquía dentro del activismo, pensando que una causa es más importante, más urgente que las otras, y que todo el mundo debe comprometerse en esta causa.
Es cierto, está ocurriendo, pero esta actitud no es útil. Es una locura imaginar que mi causa es más importante que tu causa. El modelo de la inter-conexión nos ayuda a ver que en cualquier causa en la que nosotros estamos trabajando luchando a salvar las ballenas, o alimentando a los damnificados en una cocina popular viene de las mismas raíces o cousas: la tendencia humana de explotar y dominar
Por eso no pienso que sea muy importante la causa o la campaña. Lo importante es comprometerse. Entonces va a comenzar a conocer cuán inter-conectadas están las causas. Hay que elegir una cosa. No importa cuál sea la causa, si es la más importante o no. Lo importante es comprometerse a la causa que te está llamando. ¡Lucha junto con otras personas, no solito, y a comenzar, pues! //