Desafío
a la industria del encarcelamiento en América: entrevista con Van Jones
Por
Ethan Flad
Van
Jones es el Director Ejecutivo del Ella
Baker Center for Human Rights en San Francisco, que documenta y desafía
los abusos a los derechos humanos para las agencias que hacen efectiva la ley
en los Estados Unidos. En 1998, Jones fue uno de los tres galardonados con el
Reebok International Human Rights Award, que se conceden a personas menores
de 30 años que trabajan por los derechos humanos en todas partes del
mundo. Jones, quien fue escogido por un comité de selección encabezado
por el expresidente Jimmy Carter, fue la primera persona en recibir un reconocimiento
internacional de derechos humanos por su lucha contra el abuso de la policía
en los Estados Unidos.
Ethan Flad: Antes que usted comenzara el PoliceWatch creo que usted trabajaba con el Comité de Abogados para los Derechos Civiles. ¿Qué lo llevó a usted a trabajar por los derechos civiles? ¿Y qué es lo que más específicamente lo llevo a usted a fundar PoliceWatch y eventualmente el Ella Baker Center for Human Rights?
VAN
JONES: Pues bien, yo me
gradué en la Facultad de Derecho de Yale en 1993 y luego vine a California
a trabajar con el Comité de Abogados. Trabajé allí por
espacio de tres años. Una de las cosas que noté que ocurría
repetidamente es que nosotros trabajábamos en un tema ya fuese
racismo ambiental en Richmond, California, o vivienda pública en San
Francisco- escuchábamos informes de los padres acerca de la tremenda
brutalidad de la policía. Ibamos a reuniones y oíamos la gente
decir "Son ustedes abogados?" y les decíamos "Sí,
somos abogados", "Pues bueno, ¿puede la policía aparecerse
en mi casa y empezar a coger todo y botar mi ropa al piso y sacar todo lo que
hay en los gabinetes?" Y "Si la policía va a hacer una exploración
en la cavidad anal de mi hijo, pueden simplemente bajarle los pantalones frente
a toda la gente, verdad? Tiene que llevarlo a la vuelta del edificio o algo
sí, cierto?" Nosotros escuchábamos estas horribles historia
de estos padres tratando de imaginarse cómo ir por la vida con los jóvenes
negros y latinos y niños asiáticos y el problema mayor que ellos
tenían era con la policía. Yo sentía como joven abogado
que alguien debía hacer algo por esto. Hay un proyecto en Los Angeles
llamado Los Angeles PoliceWatch que es un servicio de consultoría legal,
y yo pensé, "Claro, deberíamos tener uno en el norte de California!"
Así que trabajé con el National Lawyers Guild y
el Lawyers Committee for Civil Rights y el ACLU y unos cuantos
grupos comunitarios para crear Bay Area PoliceWatch, que finalmente se convirtió
en un servicio de consultoría legal certificado por la asociación
de la barra estatal. Acaba de comenzar. Al principio teníamos dos o tres
llamadas telefónicas por semana, luego llegaron dos o tres llamadas al
día. Ahora tenemos entre 12 y 20 llamadas al día. Abrimos una
oficina en la ciudad de Nueva York en 1998.
Empezamos a dar los primeros pasos en 1996 para crear el Ella Baker Center for Human Rights en nombre de una callada heroína de derechos civiles- para usarlo como una plataforma para crear otros proyectos. La idea era, ¿de dónde eran los desafíos a los derechos humanos provenientes de los Estados Unidos? Nos mantuvimos tratando los problemas con la policía, de manera que empezamos a trabajar sobre ese tema. Bien, luego que tuvimos establecida la línea caliente y recibíamos las llamadas telefónicas, nos dimos cuenta que iba a tener que hacerse una organización más activa. Había una racha de matanzas por la policía, muertes muy sospechosas y controvertidas de civiles desarmados aquí en San Francisco, de tal suerte que nos enfocamos en uno de esos casos, como fue el del Oficial Mark Andaya, quien ayudó a golpear y rociar pimienta hasta que ocurrió la muerte de Aaron Williams, un joven Afro-Americano desarmado, en el vecindario de Western Addition. Trabajamos en ese caso por un buen tiempo y finalmente vencimos y obtuvimos que el oficial fuera despedido en el verano de 1997.
Ahora hemos crecido al nivel de no solo enfocarnos en el abuso de la policía y el acoso policial. Lentamente pero en forma segura nos hemos afianzado encargándonos de problemas más tenaces y más sistemáticos dentro del sistema de justicia penal tales como los casos de acusaciones mal fundadas y abusos por la policía de inmigración. También tenemos llamadas y quejas del interior de la Prisión del Condado de San Francisco y hemos ayudado allí en algunos esfuerzos de organización.
Ethan Flad: Yo le escuché en una mesa redonda en San Francisco la semana siguiente a las protestas de Seattle WTO. Fue un gran panel. Un aspecto emocionante fue ver que cinco de los siete participantes eran más jóvenes que Ud. y que yo, que estamos alrededor de los 30. Había un participante mayor del Rainforest Action Network, e hizo un comentario negativo acerca de la religión. Ud. decidió responder al mismo, lo cual me pareció muy bien maniobrado, porque dentro del contexto del activismo de Bay Area o activismo de la Costa Oeste en general- la religión de la corriente mayoritaria no se ve con una luz positiva.
VAN JONES: Mi abuelo era ministro. Realmente terminó siendo el obispo mayor en la Iglesia Episcopal Metodista Cristiana, Bishop Chester Arthur Kirkendoll. Yo asistía con él en época de verano a las conferencias y a las reuniones de la iglesia, a escuchar muchos sermones y cantos y cosas por el estilo. Eso tuvo una gran influencia en mi desarrollo. Cuando fui a la universidad me encontré con la teología de la liberación de los negros, y eso realmente movió mis fibras internas en términos de dónde estaba yo políticamente en ese momento estando realmente preocupado por el racismo y la experiencia de los Afro-Americanos aquí. Así que mientras mucha gente, cuando van a la universidad dando un gran paso apartándose de su fe, yo estaba aún comprometido a medida que me involucraba políticamente en forma más activa y radical. Luego fui a la facultad de derecho en la Costa Este y vine aquí para trabajar en un internado. En ese momento el Derecho Religioso era realmente amplio. Básicamente avergonzaba la fe, en cuanto a mi pensamiento. Cuando llegué por primera vez aquí, la palabra "Cristiano" era sinónimo de la palabra "fanático" o "idiota". Realmente sentía que la gente necesitaba ver otra cara de la fe cristiana en la política activista.
Siempre he pensado que fue importante complicar la visión de la izquierda sobre algunas de estas cuestiones acerca de la fe y la espiritualidad. Ciertamente la iglesia Cristiana tal como existe ahora es básicamente una religión del estado que es parte del funcionamiento del gobierno y de la economía. Ciertamente no se trata de una fuerza opositora como una entidad institucional. Lo mismo se predica, francamente, de los sindicatos en este punto y de las NGOs y fundaciones sin ánimo de lucro y de cualquier número de instituciones sociales. Con el tiempo tienden a acomodarse a sí misma con el orden reinante, o de lo contrario no sobreviven. Eso se había dicho, la fe de Jesús como un actor histórico místico y social puede distinguirse de la iglesia institucional. Y es la fe de Jesús la que yo pienso que es muy instructiva para la gente que se encuentra oprimida y tratando de liberarse a sí mismos.
Ethan Flad: Así que usted lo ve aún como un contexto personal, pero no lo considera en términos de conexiones institucionales?
VAN JONES: Usted sabe que yo asisto regularmente a la iglesia.
Ethan Flad: ¿Todavía está Ud. en el C.M.E.?
VAN JONES: No, recientemente he estado asistiendo al East Bay Church of Religious Science, que parece ser un ramal de la Cristiandad mayoritaria. Ellos tienen una bisabuela africana que es ministro y se enfocan mucho en el poder del perdón, el pensamiento positivo, la posibilidad de sanar. Yo creo que la mayoría de la iglesia institucional está aún tratando de golpear la gente para convencerla de que son pecadores. Lo más duro es convencer a las personas que ellas son realmente buenas! Y que ellas tienen el espíritu del Creador Divino dentro de sí, que ellas deberían estar tratando de actuar en alineación con esto y a partir de este pensamiento.
Ethan Flad: Parece que existen algunas conexiones con el sistema de la justicia penal y el sistema carcelario.
VAN JONES: Sí, en su totalidad el tema de la justicia punitiva. Yo me encuentro espiritualmente comprometido en tratar de negociar con una sociedad que tiene adicción al castigo y que es alérgica a impedir la raíz de la causa del delito. La inmensa expansión de la industria carcelaria es una concentración de un número de crisis en esta sociedad de la cual no es menos culpable la falla de los que manejan la policía, los que toman decisiones, y el público como un todo para abrazar la humanidad de todos los que vivimos aquí, para ver lo divino dentro del otro y tratar de relacionarse a partir de esa base.
Esto es algo muy difícil de hacer de todas maneras, pero muy pocos en nuestra sociedad apoyan esto. Nuestro discurso social y nuestra práctica social están muy inclinados a crear un "otro" que pueda ser víctima propicia y castigarlo. Y eso se remonta hacia atrás hasta el genocidio inicial contra los Americanos Nativos, la esclavitud de los Afro Americanos, combinado con mucho de Puritanismo. De manera que yo veo la lucha contra el encarcelamiento masivo de los jóvenes de color y de la gente pobre en esta sociedad como una extensión de otras luchas para rehumanizar la población que ha estado deshumanizada.
Ethan Flad: Esta semana leí No More Prisons de William Upski Wimsatt. Hubo un pasaje que pienso que especialmente se conecta con lo que Ud. estaba hablando. El habla sobre el amor de nuestra nación por las prisiones, pero también usa las prisiones como una metáfora para el amor de este país por dividir, crear barreras, levantar muros.
VAN JONES: En el Ellen Baker Center for Human Rights, nosotros creemos que los muros de la prisión son un reflejo del hecho de los muros sociales que existen entre las comunidades. Y por eso en el centro tenemos todos los colores de la bolsa de boliche, trabajando todos juntos, usted sabe, sobre muchos proyectos diferentes. No se trata sólo de un proyecto para los negros o de un proyecto para las mujeres, se trata de proyectos donde toda clase de gentes que sufren por la discriminación y opresión trabajan unidos para solucionar los problemas. Eso nos hace una organización mucho más poderosa porque podemos ir y hablar con los trabajadores sexuales transexuales en el vecindario de Tenderloin un día, y luego ir a Oakland para hablar con los jóvenes "hip-hop" al día siguiente, y luego volver a Chinatown al otro día. Nosotros somos muy consecuentes en tratar de tumbar esos muros sociales. Entre más y más se profundiza, se torna más difícil que la gente soporte que aquellos con quienes han tratado como sus vecinos humanos sean puestos en la cárcel.
Ocurren estos llamados a despertar en todo el trayecto de uno en la vida. Yo tuve la experiencia de ir a la Facultad de Derecho de Yale y conocí gente de 18, 19 años de edad que tenían problemas con la droga, que estaban involucrados en el tráfico de drogas, que estaban por graduarse en Yale. Y también conocí gente que en forma similar estaba afligida que vivía a tres o cuatro cuadras de mi casa en proyectos de vivienda pública. Los niños en Yale que actuaban al margen de la ley recibían tratamiento, consejería, sus documentos se les retenían, sus exámenes finales se les suspendían, a veces iban a Europa por un año y volvían y eran capaces de volver a encarrilar sus vidas. Esas personas son ahora doctores y abogados.
Ethan Flad: O presidentes.
VAN JONES: Gente con problemas similares que vivían a tres cuadras de distancia fue a parar a la cárcel. Eso me enseñó algo. No hay falta de entendimiento de lo que toma corregir a un niño si éste se involucra en problemas. Si vemos ese niño como todo un ser humano que tiene gran potencial, nosotros traeremos una gran suma de recursos monetarios para corregirlos. Si los hemos deshumanizado, gastaremos un gran suma de recursos monetarios para segregarlos, aislarlos y castigarlos. Cuando llegamos a un punto donde el niño con un problema de droga en una vivienda pública a tres cuadras de Yale tiene la misma oportunidad que el niño con un problema de drogas en el claustro, entonces tenemos una sociedad justa.
Yo tomo una buena cantidad de comodidad y dirección de Isaías. Una de las cosas que Dios le ordena que haga es ir y abrir la puerta de la casa de prisiones. Y así para mí, mi jornada espiritual y mi jornada política se están juntando cada vez más. Yo pasé mucho tiempo haciendo un buen número de protestas y reuniones y tratando de ver cómo involucrarme en toda clase de políticas de confrontación y de ultrajes, y realmente salí quemado. Hace aproximadamente año y medio yo tuve que retroceder de la marcha y del frenesí que estaba utilizando. Ya no lo podía hacer más. Pasé por una crisis personal real. Fui al Windcall Retreat Center por espacio de dos semanas. Sólo dormía y me lamentaba y trataba de poner mi cabeza en orden. Comencé a ir más a la iglesia y conseguí consejos usted sabe, todo lo que podía pensar aparte de tratar de sacar de mi cabeza esos pensamientos. Y una de las cosas que he captado es la necesidad real que debe conocer la gente progresista es a qué le estamos diciendo "si". Julia Butterfly Hill dice que nos hemos vuelto tan buenos en definir lo que estamos en contra que estamos es en contra de comenzar a definirnos! Yo estoy de acuerdo con eso y por ello quiero realmente ahora hacer mi política desde un lugar donde tengo una visión más positiva y más holística de donde estoy tratando de ir. Eso requiere tiempo y reflexión, que los activistas con frecuencia no nos permiten tener. Nosotros vamos de reunión en reunión de protesta. Eso requiere un saneamiento personal real. Yo pienso que nosotros nos involucramos en el trabajo de protesta política por varias razones parte por enfado personal lo mismo que por interés político. Pero en cierto grado creo que usted tiene que tratar esas preocupaciones políticas desde un punto de vista claro y prudente. Usted tiene que manejar esa furia personal. Un movimiento que pueda ayudar a tratar parte de esas preocupaciones materiales y parte de las preocupaciones ambientales que la gente tiene, pero que también trate parte de esa necesidad espiritual que la gente siente, será bienvenido y poderoso y tendrá la oportunidad de cambiar la sociedad de una forma realmente fundamental.
Ethan Flad: Una muy buena amiga mía hizo un trabajo sobre prisioneros políticos y brutalidad de la policía en la ciudad de Nueva York, incluso dos de sus familiares inmediatos son oficiales de la policía, y ella es muy cercana a ellos no es decir "Hago esto a pesar de ustedes." A medida que su trabajo evoluciona, de PoliceWatch al Ella Baker Center, existe ahora más de un compromiso con la policía? ¿O todavía es una propuesta política de oposición?
VAN JONES: Primero que todo, mi tío favorito es un oficial de policía! Y tengo un primo que es un guardia de prisiones aquí por quien tengo afecto y aprecio. Pero parafraseando a Phil Graham en esto y decir que si el león y la oveja van a tenderse juntos, quiero asegurarme que mi comunidad es el león. Yo no creo que tengamos suficiente poder de contra peso con el establecimiento que hace cumplir la ley por ahora para involucrarnos en una política de colaboración. Pienso que aún estamos en un lugar donde se necesita construir un contrapeso real frente al poder de los oficiales de la policía y los guardias de prisiones que en forma avasalladora desdibujan la política pública. Necesitamos organizaciones de derechos humanos por otra parte que sean también grandes y en cierto grado beligerantes y a la ofensiva en su defensa de los demás grupos de electores que soportan las pérdidas en cuanto la policía y los guardias de prisiones se comen más y más el presupuesto público y se apropian más y más de los diálogos públicos.
Llega usted a un punto decisivo donde usted puede ir desde la confrontación hasta otro tipo de política? Yo soy receptivo a que eso sea una posibilidad, pero los progresistas tienen aún que transformar nuestras relaciones entre sí! Muchos activistas, especialmente en el Bay Area han dicho con frecuencia, "Siento que estoy saliendo de un campo de fútbol donde me cargaron un sinnúmero de veces, pero todos los que me cargaron tenían puesta mi camiseta!" Solo con base en toda la lucha interna. No se trata de todos los espías del gobierno manipulando la gente unos contra otros. Lo que yo observo de esta política que actúa directo a la cara, de donde provengo y de la que aún soy parte, es que tiende a encuadrar el intento de la gente de resolver los problemas de una manera que es altamente adversaria de tal manera que cuando usted tiene problemas entre sus propios vecinos las cosas se tornan realmente contrarias con rapidez. Las coaliciones se rompen, las organizaciones se acaban, usted tiene una pobre alma que trata de mostrar algún liderazgo y es comida viva por la política piraña de la izquierda auto-marcial. Ese tipo de política no cambiará la sociedad.
Ethan Flad: ¿Qué pasa con el trabajo del activismo de la justicia penal que atrae tanto a la gente joven?
VAN JONES: Bueno, es una combinación de cosas. Una es que la frustración masiva de dos millones (y va en aumento) de personas encarceladas en los Estados Unidos en su mayoría por delitos no violentos, es algo que huele mal ante la nariz de Dios! Se trata justamente de un problema de derechos humanos que da gritos que cualquiera que lo escucha en toda su dimensión se horroriza de izquierda, derecha o del centro. La realidad es que la gente joven es capaz de más abusos que dos personas una vez que han conseguido dos empleos y 3.5 hijos y un montón de otros problemas. Otra cosa es encajar el trabajo limpiamente con cierto tipo de rebelión anti autoritarismo que asumen los adolescentes de todas formas! A través del censo demográfico se ve que hay mucha más gente joven en el país. Y muchas más de estas personas jóvenes son jóvenes de color lo cual significa que tenemos una generación que está más bajo el revolver de la violencia y acoso policial.
Ahora parte de esto parece estar cambiando, por lo menos en la ciudad de Nueva York en cuanto la N.Y.P.D. decide no acosar tanto la juventud negra, latina y asiática. Ahora ha enfocado mucho más de su acoso a gentes que parezcan ser del Medio Oriente o Musulmanes. Se está empezando a ver niños negros y latinos caminando por los campos de béisbol del N.Y.P.D. y toda clase de adornos raros! Así que este nuevo contexto de "Guerra al Terrorismo", si realmente suplanta en su totalidad el contexto de la "Guerra a las Drogas" -y tenemos una guerra racista diferente entonces eso puede reconstruir el muelle aquí un poquito. Pero una cosa debemos tener muy clara sobre la gente de color, y es que la guerra secreta contra un enemigo secreto con piel marrón, un enemigo que está tanto dentro del país como fuera de él, una guerra que no tiene objetivos claros y no tiene límite de tiempo esa es la "Guerra a las Drogas". Ese parámetro fue usado para oprimir a los negros y latinos principalmente, tanto en los Estados Unidos como en el Caribe y en Centroamérica y Sudamérica. La Guerra al Terrorismo tiene las mismas características básicas. Y así para Africa y Asia este tipo de guerra secreta sin fin contra el enemigo secreto es llamado Guerra al Terrorismo.
El encarcelamiento masivo aquí dentro de los Estados Unidos se hace supuestamente para reducir el uso de drogas, aun cuando el uso de drogas continúa creciendo. Si de reducir el uso de las drogas es lo que trata de hacer la policía, esta debería tratar de hacer algo diferente. Esta agenda de encarcelamiento masivo se trata claramente de algo más que impedir el uso de las drogas. Parece tratarse de un control social, parece tratarse de especulación abusiva. En forma similar, aun cuando existe ciertamente la necesidad de tratar el hecho de que existen movimientos terroristas en otros países, yo considero que esta Guerra al Terrorismo probablemente también tiene algo que ver con el petróleo y la geopolítica, y que no se está hablando mucho sobre eso.
De lo que tenemos que ser muy, pero muy cuidadosos en cuanto avanzamos en este nuevo siglo es de que habrá mucha violencia patrocinada por el gobierno, ya sea dentro de las fronteras de los Estados Unidos con más policía y Guardia Nacional en los aeropuertos, o en las fronteras de los Estados Unidos con más militarización, o más allá de las fronteras de los Estados Unidos con refugios y otras operaciones militares. La sociedad civil tiene que hablar de eso y tratar de mantenerlo vigilado y mantenerlo con honestidad y tratar de sacar la solución del problema del ámbito punitivo y violento al campo político, social, económico y espiritual donde las soluciones realmente resuelven los problemas antes que crear otros nuevos.
Ethan Flad: Usted ganó recientemente una batalla contra el sistema de prisiones en Oakland. ¿Cómo cree usted que eso encaja en los retos de lo que está por venir?
VAN JONES: Bueno, Alameda estaba en camino de construir uno de los reformatorios juveniles más grandes per capita en el país nosotros lo llamamos la Super Cárcel para Niños y decidimos oponernos a ello. Querían construir un reformatorio juvenil con 520 camas para el Condado de Alameda, que tiene 1.5 millones de personas. Para darle una comparación, Chicago tiene un total de 498 camas y 5 millones de personas! Nosotros obtuvimos que la Junta Estatal de Correccionales retirara $2.3 millones de fondos para esta cosa y logramos que los administradores del condado redujeran el tamaño de esta de 540 a 420 que es aún demasiado grande. Y así estamos aún luchando con ellos para reducir el tamaño de la misma.
Ethan Flad: ¿Quiénes son, "nosotros?"
VAN JONES: La campaña "Books not Bars" (Libros no Celdas) www.booksnotbars.org- que es una campaña auspiciada por el Ella Baker Center for Human Rights. Se encuentra trabajando en estrecha colaboración con la Coalición de la Fuerza Juvenil. Esta Super Cárcel fue firmada, sellada, entrega todo menos aprobada- y estos amigos jóvenes saltaron la primavera pasada y han protestado e interrumpido reuniones y han sitiado y han hecho todo lo imaginable.
Ethan Flad: Me gustó la parte que estaba en el Oakland Tribune fue como si los miembros del consejo estuviesen corriendo, niños volando.
VAN JONES: Es un movimiento liderado por jóvenes contra la industria del castigo. Su núcleo es potencialmente muy poderoso porque se trata de rehumanizar la gente que la sociedad quería desechar y de la cual la gente está haciendo dinero. Cuando estábamos hablando sobre cómo tener un tipo de lente espiritual diferente, cambia la política de este movimiento bueno, en vez de polarizarla y decir, "Es gente de color contra el mundo", y, "Esos racistas blancos quieren vernos a todos en la cárcel", un lente diferente le permite a usted decir, "Espere un minuto. La estrategia número uno de desarrollo económico para California para las áreas rurales de blancos deprimidos es localizar prisiones allí y luego levantar pequeñas industrias alrededor de la prisión".
Quiero decir, piénselo. El gobierno estatal está creando una situación en la cual mi hijo negro va a gastar todo el día en la cárcel como un prisionero y su hijo blanco va a gastar todo el día en la cárcel como un guardia de prisiones. ¿Es ésta una solución positiva para mis problemas o para sus problemas? ¡Esto no es una solución! Por qué no unimos nuestras manos campesinos blancos y gente urbana de color y le decimos al gobierno estatal, "Queremos que ustedes inviertan millones de dólares en la creación de empleo que nos ayude a ambos y que no nos hiera a ambos" Existe la oportunidad para un liderazgo real y la oportunidad para un cambio real. Especialmente si usted le agrega a eso un lente sobre el medio ambiente. ¿No debería estar California invirtiendo billones de dólares en una economía ecológica y no en una economía Gulag? Bueno, el dinero para crear una economía verde va a la cuenta de Gulag y de esta manera los ambientalistas, la clase trabajadora blanca, la gente de color en el interior de las ciudades todos tenemos un interés común.
Ethan Flad: ¿Cuál es el papel que juega la comunidad religiosa en el apoyo a este trabajo?
VAN JONES: Ciertamente pienso que todas las instituciones que se basan en la fe deben revisar sus portafolios de inversiones y sacarlas de las compañías que especulan con las prisiones.
Ethan Flad: ¿Existe tal lista?
VAN JONES: Estamos trabajando para elaborar una lista. Queremos hacerle a la industria del castigo lo que se le hizo a la industria del tabaco. Queremos ponerla en juicio y crear conciencia de manera que la gente no quiera que su dinero vaya a la industria del encarcelamiento.
Más allá de eso, ciertamente la gente que es cristiana toda esta cosa acerca de la redención, toda esta idea de que Dios va a "perdonar nuestros pecados así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden" eso es puro relleno! Y todo eso de amar a su prójimo eso es relleno. Quiero decir, son sólo unas cuantas palabras y usted puede pasar por encima de ellas, pero ese es el reto de ser un Cristiano un verdadero Cristiano, no un hipócrita que se da golpes de pecho con la Biblia. Caminar por el mundo en una forma Cristiana y recorrer nuestras vidas personales de una forma Cristiana en el nuevo siglo lleno de temores y conflictos es un desafío real. Es muy fácil señalar con el dedo a los demás; es muy fácil correr y esconderse; es muy fácil sentarse a ver todo en la televisión y esperar que eso no le suceda a usted. Es mucho más duro comprometerse con el mundo y comprometerse con su fe y hacer que las dos cosas se entrelacen en tal forma que las cosas cambien para mejorar en la sociedad. Eso es lo que hizo Jesús. Así que eso es lo que se supone que debe ser. Y Jesús, usted sabe, claramente no era aceptado por los romanos, claramente no era de los que rodeaba al Cesar. Jesús estaba con las prostitutas. Y Moisés, estaba tratando de apartarse del Faraón, no estaba tratando de arrimarse al Faraón.
Yo no veo ejemplos del camino de la fe que lo acerque a uno al orden existente. Yo creo que un camino real de fe a veces los aparta a uno de los líderes institucionales de su fe y de su gobierno. Pero eso es lo que el llamado profético es: buscar la verdad interior, ver la verdad en diálogos con Dios y ver la verdad en la sociedad.
Y permanecer en la verdad. Eso se necesita ahora más que nunca.
Ethan Flad es el editor/productor del sitio en la web de The Witness. Vive en Oakland, Calif.